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lunes, 31 de marzo de 2014

Equipos de spinning - Parte 2 - Carrete Cautiva II ALU 4500

Hola amig@s:

Hoy seguiremos dando continuidad a la sección anteriormente iniciada dedicada a equipos de spinning. Para ello invitaremos a la lógica e intentaremos emparejar la 360 Black SeaBass del anterior apartado, con un carrete compatible con la misma. Esto requerirá hacer un poco de "celestina" y tener en cuenta las características de la caña para intentar buscar un homólogo de cualidades similares, ya que eso de que "los polos opuestos se atraen"…en este nuestro querido mundo de la pesca, no funciona muy bien.

Desde mi imaginación, si intento humanizar esta vara, creo que estaríamos ante una chica joven, alta, fuerte (tal vez un poco entradita en carnes, pero muy en forma), con personalidad, de clase social media/media-baja y muy trabajadora. Los pretendientes serían muchos y de muchas clases, pero puestos a elegir, debemos buscar inteligentemente uno lo más compatible posible con ella. Tal vez un mozalbete joven, aunque un poco más experimentado, corpulento, fuerte, amable y agradecido en el trato, trabajador incansable y de clase social igual a su pareja.

Pués bien, entre toda la lista, yo me decanté por uno de la misma marca Cinnetic, ya que al observar el gran trabajo que están haciendo con las cañas de spinning, quise probar si en el apartado de carretes también están tan acertados. En concreto, escogí el nuevo CINNETIC CAUTIVA II ALU 4500, una versión mejorada del antiguo Cautiva que tanta fama de incansable y tenaz consiguió entre los que lo probaron.

CINNETIC CAUTIVA II ALU 4500


1º.- Sus características técnicas son las siguientes:
Capacidad (mm/M) Bobina principal
0,30/200 ALU 
Capacidad (mm/M) Bobina extra
0,30/125 ALU 
Ratio
4,9:1
Rodamientos
6+1 (3 SEALED)
Potencia freno
16 Kg 
Peso
389 g 
R.P.V.
0,78 m

-Cuerpo y tapa lateral de aluminio ligero “slim body”
-Bobina de aluminio con doble anodizado.
-Sistema de ingeniería sellada en puntos clave.
-Antirretroceso mediante rodamiento de dirección única.
-6 rodamientos de acero inoxidable (3 de ellos sellados).
-Eje principal de aceroinox.
-Sistema de bobinado de oscilación paralelo.
-Guíahilos bañado en nitrato de titanio. 
-Tornillería exterior de acero inox.
-Manivela de aluminio mecanizado.


MISMAS PRESTACIONES…MEJOR IMAGEN

2º.- Pruebas de campo:

Nada más leer sus características, y al cogerlo en la mano, observamos un carrete de gran calidad, que sorprende por robustez y por movimientos precisos carentes de fallos a simple vista. Más que una evolución del antiguo modelo, nos encontramos con lo que parece un cambio de "look" para la temporada 2014, ya que el avance en cuanto a prestaciones se refiere es prácticamente inapreciable. Destaco el nuevo pomo de aluminio en la manivela y el guíahilos sobredimensionado que yo personalmente tanto aprecio.

Una vez en faena y al ser montado en la caña, veo que tengo ante mí un equipo relativamente pesado pero equilibrado, que no exigirá un esfuerzo extra de nuestro antebrazo haciendo que podamos dominar fácilmente jornadas largas de varias horas.

El lance del señuelo se realiza de forma fluida, consiguiendo distancias muy considerables con artificiales pesados. 

El cierre del pick up funciona de forma eficiente, sin problemas hasta la fecha, aunque en mi caso eso es fácil, ya que me acostumbré a cerrarlos de forma manual. 

Al recoger, la línea se enrolla de manera ordenada y sin problemas gracias al bobeando de oscilación paralelo, no habiendo causado ninguna peluca ni nudo indeseado. 

El freno, es impresionante, sin duda la cualidad más destacable de este carrete, ya que son 16kg que transmiten una seguridad y una contundencia sobresalientes en este apartado. 

El ratio, 4,9:1 que consigue 0,78m de recogida por vuelta, me parece el punto más débil o con mayor capacidad de mejora de este modelo en comparación con sus potenciales competidores, si bien es cierto, que para mi forma de pescar y para los señuelos que uso con este equipo, es más que suficiente.

El envejecimiento, aunque todavía es pronto para juzgarlo, parece que va a ser otro punto fuerte, ya que hasta la fecha no pude localizar holguras, oxidación u otros defectos comunes. 

Otra cosa que también me gustó, es la segunda bobina de aluminio con esa capacidad de hilo, ya que para un apasionado de la pesca a boya como yo, se me antoja de mucho provecho y posiblemente conseguirá hacer que este carrete también me acompañe en jornadas destinadas a la captura de sargos.

El precio, es de 126€ en tienda habitual.



3º.- Conclusión:

Nos encontramos ante un carrete potentísimo, con buenos acabados, preciso y sin fallos evidentes en las primeras tomas de contacto y a un precio "low cost" que sorprende, pero que incluso podemos reducir adquiriendo el antiguo modelo, tal vez menos vistoso, pero con las mismas prestaciones y características que este. 

Junto a la 360 BLACK SEA-BASS, vamos a conseguir un tándem excepcional para condiciones difíciles de mar por un precio total impresionante, que si juntamos, por ejemplo, con un trenzado de SUFIX, en concreto el GORE 832 de 0,24mm por 17€ con tijeras de regalo (yo monto el 0,28mm por exigir máxima seguridad), obtendremos un equipo completo muy muy competitivo por menos de lo que cuesta un sólo carrete o una única caña de características similares a estos en otras marcas más "prestigiosas" o con "más renombre".



Un saludo y buena pesca.















domingo, 30 de marzo de 2014

Un sargo que tardaré en olvidar...

Hola amig@s:

Hay jornadas, capturas, experiencias… que sobresalen por encima de las demás y que guardan un sitio especial entre nuestros recuerdos. Son esas que ponen un brillo de felicidad en los ojos de los que las cuentan y una expresión de asombro en el rostro de los que las escuchan. En definitiva, una razón más por la que esta afición tanto me gusta y apasiona.

Pues bien, este viernes, en contra de todos los planes que había hecho, me pude escapar temprano para probar suerte en la búsqueda de esos grandes sargos que, según los rumores, se están dejando ver por estas fechas a lo largo de toda nuestra costa. Las previsiones no eran desalentadoras y, en teoría, coincidían como un guante con un pequeño escondite que descubrí hace un par de años y que nunca me falla. Pero ya sabéis, "de la teoría al hecho, hay un trecho". Al llegar a La Regalina, uno de esos "miradores" que frecuento para otear la mar antes de aventurarme en la bajada a ningún sitio, pude cerciorarme de que aquello que tenía ante mí, para nada coincidía con la visión que me había hecho en la comodidad del hogar y con internet como cómplice.

Vista desde La Regalina


Aunque no importaba, estaba allí donde más quería estar y con el ilusionante objetivo de conseguir pelearme con algún espárido de buen porte. Empecé a repasar pozas donde podría encontrar buenos ejemplares y me puse en camino. Al llegar, un mar demasiado parado parecía querer acariciar con tacto de terciopelo las rocas y después de una hora de picadas intermitentes y de sargos de pequeño/mediano tamaño, grandes olas empezaron a llegar desde el horizonte cambiando radicalmente el escenario. Parecía que el día se estaba estropeando y que me quedaba poco tiempo antes de verme obligado a plegar. Acaso debía rendirme tan pronto?

Puesta nada más llegar


Puesta después de una hora


Entonces, me quedé mirando una roca que estaba a unos cuantos metros de la costa. Un poco lejos pero… al otro lado parecía que después de las series la quedada era espectacular. El problema era que llegar la boya hasta allí iba a ser complicado y si por casualidad picaban, sacarlos por encima de esa enorme piedra parecía misión imposible. No me lo pensé. Lancé con fuerza y el aparejo cayó donde debía. Recojo línea acercándola un poco y… menuda picada!!!!! el corazón a mil!!! pero… y ahora qué??

Aquél pez tiraba como una locomotora y yo…con un bajo del 0,21mm!!!!! Cómo no lo había cambiado antes de probar en ese sitio???? Levanto la caña para evitar que la línea roce en los percebes y mejillones y aflojo un poco el seguro del carrete. No veía el color naranja fluorescente por ningún lado, había desaparecido en las profundidades. La Veret Arcadia Strong aguantaba los tirones como la campeona que es y yo procuraba recoger hilo con todo el cuidado del mundo. Me muevo hacia la izquierda para ver si consigo pasarlo por ese lado de la roca…pero imposible. Me muevo a la derecha…y tampoco. Sólo me queda una opción, tengo que traerlo por encima de la piedra.

Lo acerco a fuerza de manivela e intento tirar de él. Pesa demasiado!!! Queda colgando y si tenso más el hilo... va a romper!!! La situación está al límite. Entonces a lo lejos veo esperanzado cómo se acercan las olas. Espero un rato interminable con el sargo en el aire colgando de la línea. Cuando por fin llegan, levantan al pez hacia arriba… aprovecho ese empuje… y perfecto!!! ya lo tengo encima de la peña!! Tiro un poco más… y vuelve a caer al agua de este lado… terreno despejado!!! Recojo lentamente… lo izo y… YA ES MÍOOO!!! UUUFFFFFFFFFF…

Un sargo que tardaré en olvidar


Qué sensación más buena!!! Toma , toma y toma decía con el puño apretado jeje Sin duda uno de esos momentos especiales que tanto presta "pescar". Y nunca mejor dicho, porque en las buenas jornadas como esta, no pescamos peces (que también), sino que pescamos emociones, vivencias, aventuras y sensaciones, que en definitiva, es lo que hace que un día de madrugones, caminatas y mojaduras, se convierta en un día de felicidad.


Un saludo y buena pesca.








domingo, 16 de marzo de 2014

Equipos de spinning - Parte 1 - Cinnetic Explorer 360 Black SeaBass

Hola Amig@s:

Hoy voy a hacer un salto en la trayectoria marcada, ya que pese a la ruta establecida de antemano, esa que yo mismo propuse al principio (primero boya y sargos para más adelante y una vez dominado esto, pasar a otras modalidades), aquí quiero hacer una incursión puntual en el siempre fascinante y amplio mundo del spinning.

Como referente de partida, puntualizar que yo no soy un gran "devorador" de materiales ni un comprador ávido de últimas tecnologías por el simple hecho de serlo. Más bien me caracterizo por el pragmatismo de intentar hacer las cosas lo más sencillas posible, decantándome en muchos casos por aquello que cubra más de una necesidad puntual. Esto deriva en que antes de adquirir alguna novedad, miro y remiro datos y opiniones de las que considero fuentes fiables, intentando estar seguro de que lo que compro sea de mi gusto y que concuerde con las expectativas a corto, medio y largo plazo que yo marco. También tengo muy en cuenta mis características y exigencias como pescador, que no tienen por qué coincidir con las de todo el mundo o incluso con las de nadie más. Todos tenemos nuestras manías y costumbres y debemos de procurar que nuestro equipo esté en consonancia con ellas. Otro aspecto que procuro tener muy presente, es el económico, ya que el objetivo que me marqué de niño (ese de ser el tío más rico del mundo), está tardando en llegar un poco más de la cuenta de lo que en principio tenía programado.

Dicho esto, a continuación os presento dos equipos de spinning que considero dignos de mención y que están formados por 2 cañas y 2 carretes, con sus respectivos trenzados y señuelos. Ambos están pensados para cubrir una gran variedad de exigencias, tanto las de los buscadores de prestaciones, como las de los amantes del "low cost", como las de los principiantes que se pierden entre tanto tecnicismo y variedad, consiguiendo, desde mi punto de vista, abarcar la mayoria de las condiciones de mar que nos podemos encontrar a lo largo del año en nuestra costa cantábrica.

Para ello, y con el objetivo de no aburrir, dividiré esta entrada en distintas partes. Espero que os gusten:

Parte 1 - Caña de spinning pesado - Cinnetic Explorer 360 Black SeaBass


Nueva Cinnetic Explorer 360 Black SeaBass


Este nuevo modelo de la marca Cinnetic, es una versión mejorada de la antigua "superventas" Explorer 360 SeaBass, la cual, presentaba unas características formidables para un increíble precio de 50-60€. Esto revolucionó en cierto sentido el concepto de la dualidad calidad-precio que hasta el momento nos habían implantado otras marcas de renombre, consiguiendo rápidamente una respuesta espectacular en el número de unidades vendidas.

Pero bien es cierto, que este primer modelo presentaba unos aspectos claramente mejorables, tales como la calidad del anillado, la distancia a la que venía montado el portacarretes (marca Fuji) o la calidad del Grip. Aunque todo era perdonado al ser recordado el poco resentimiento que nuestra economía sufría al adquirirla.

Esta vara, por sus virtudes y características, se presentaba ideal para condiciones complicadas de mar, donde en la mayoría de los casos utilizaríamos señuelos pesados tales como Chivos o Vinilos de gran plomado y con el invierno como campo exigente y natural de pruebas. Decir que consiguió una magnífica crítica por parte de pescadores de mares bravos.

La Cinnetic Explorer 360 Black SeaBass, parece ser el resultado de la escucha y mejora de los puntos débiles de su predecesora, superando a la misma con una serie de cambios acertados y que a continuación enumero:

-ANILLAS: Ahora monta anillas MNA Fuji, consiguiendo un salto de calidad mayúsculo en este apartado.

-DISTANCIA DEL PORTACARRETES: Se reduce en unos 5,5cm, permitiendo una maniobrabilidad mucho más lógica.

-SE REFUERZA EL CARBONO: Presenta un refuerzo con  cinta HM de 24 Tn.

Todo este esfuerzo de mejora, culmina en un aumento del precio final, pero manteniendo una relación calidad-precio excepcional, que presumiblemente culminará con otro año de ventas destacable.

Excelente relación
calidad-precio


Pero pasemos a lo que realmente importa, que no es otra cosa que en qué se traducen todos estos tecnicismos en las manos del pescador. Para lo cuál he podido testar esta caña en condiciones duras de mar en varias jornadas intensas y de las que he sacado las siguientes conclusiones:

-Con Vinilos y Chivos de entre 35g y 85g la respuesta fue excelente, ya que consigue lanzamientos poderosos y hacer trabajar estos señuelos de forma óptima.

-Los Chivos de 100g consigue dominarlos, pero parecen salirse ya un poco de su campo de acción.

-Con artificiales de entre 25-35g se defiende, consiguiendo lanzamientos amplios, pero con alguna carencia de sensaciones para el pescador a la hora de hacerlos trabajar.

-Por debajo de 25g pierde eficacia exponencialmente.

-A la hora de izar una captura se puede observar una contundencia sorprendente, permitiéndonos levantar grandes pesos con total confianza.

-Sus 360cm nos ayudan a esquivar obstáculos y a evitar enganchar los señuelos en esos últimos metros donde las olas rompen con violencia.

Algunos de los señuelos utilizados para las pruebas


Como resultado de todo ello, puedo afirmar sin miedo a equivocarme, que la marca Cinnetic se ha superado a sí misma, consiguiendo una caña de excelentes prestaciones por el impresionante precio de 109€ (en tienda habitual).

Para finalizar y por poner alguna pega, hacer mención a la todavía mejorable calidad del Grip y a la aparatosidad de los más de 1,8m de longitud que presenta al ser desmontada. Pero como sabiamente dice mi queridísima y adorable abuela: "nunca vi la suegra borracha y el vino en la bota"….


Un saludo y buena pesca.








jueves, 20 de febrero de 2014

El gigante pescador

Esta es la leyenda de un ser mitológico muy especial conocido por algunos como "el gigante pescador". Hay quien afirma que su existencia no es más que una burda mentira o un cuento para atemorizar a niños traviesos, pero yo os aseguro que es muy real, ya que he sido testigo directo de algo que hasta ahora nunca antes había contado.

Todo empezó allá por el siglo pasado, cuando vivíamos en un reino de abundancia y prosperidad sin parangón, repleto de lujos y carente de cualquier tipo de adversidad. Era una tarde soleada de mayo. Yo me encontraba tumbado en la hamaca del jardín, a la sombra de un árbol sabio y repasando mentalmente todos las cosas buenas que me depararía el futuro. A lo lejos se oía el rumor del río, de mi río, ese que conocía como la palma de la mano y que tantas veces había frecuentado en busca de truchas, reos y salmones. No recuerdo en qué momento me quedé dormido, pero sí que un sueño perturbador me despertó súbitamente. Había tenido una pesadilla muy extraña, donde un gigante enorme gritaba y saltaba a orillas de un mar bravo cada vez que conseguía arrebatar de las profundidades un pez de dimensiones sobrenaturales. Pero tal vez todo había sido consecuencia de haber bebido un poco más de sidra de la cuenta en la comida. No le di mucha importancia.

Unos años más tarde, en la sobremesa de la taberna de los domingos, una invitación cayó sobre mí como un regalo en el regazo de un niño. Mi amigo Miguel, colega de travesuras desde la infancia, me había propuesto que lo acompañase a pescar, pero no al río como siempre antes habíamos hecho, sino al reino de las aguas infinitas, al gran azul. La intención era tentar al inmenso e impredecible Cantábrico.

Para terminar de convencerme, mi impetuoso compañero se pasó toda la tarde contándome historias y relatos valientes sobre escapadas que él mismo había realizado a este lugar desconocido para mí y de la abundancia de peces extraños que se había encontrado. Uno nombre en especial repetía incesantemente: sargos. Contaba hazañas fantásticas sobre estos peces y sobre las peleas que ofrecían al darse cuenta de que estaban siendo engañados por seres sin escamas provenientes del mundo de los secos. Todo me parecía fascinante y al final de la jornada no veía el momento de partir hacia nuevos heroicismos pesqueros con mi amigo.

Después de una espera nerviosa y de aprovisionarnos generosamente, por fin llegó el día en que debíamos partir hacia la llamada de la aventura. El camino que nos esperaba era largo, imprevisible y oscuro, pero la ilusión lo iluminaba como un faro en la inmensidad del mar. Juán, amigo de Miguel, también nos acompañaría en esta jornada.

Al llegar a la abrupta costa, un acantilado de rocas desnudas nos esperaba amenazante. Mis desacostumbradas piernas temblaban a cada paso dubitativo y mi sentido del equilibrio se esmeraba en esquivar posibles errores. Poco a poco fuimos descendiendo al encuentro de las olas y una vez llegados, los tres respiramos profundamente de alivio por estar sanos y salvos.

A estas alturas del viaje, el sol ya brillaba sobre nuestras cabezas penetrando con sus rayos en las aguas del océano y permitiéndonos ver en las profundidades unos reflejos intermitentes. Son sargos!!! gritó Miguel. Y al decir esto, me pareció ver como si su cuerpo hubiese crecido al menos una cuarta. Debo de estar confuso por el descenso, pensé sacudiendo la cabeza incrédulo.

Pero después de preparar todo y empezar a pescar, otro grito de Miguel sobrevoló el pedrero. Tengo uno!!! Y al mirarle, pude observar de nuevo como una vez más aumentaba de tamaño. Pero qué estaba pasando aquí?? Juan y yo intercambiábamos miradas de asombro y no dábamos crédito de lo que teníamos ante nosotros. Con cada vuelta de manivela del carrete, con cada sonrisa, con cada embestida del sargo, nuestro amigo crecía y crecía. Aquello tenía que ser consecuencia de algún hechizo maléfico.

Lo curioso de este relato, es que a Miguel no parecía sorprenderle y continuaba sacando pescado de las aguas con una habilidad hasta entonces nunca vista por mis asombrados ojos. No había duda, esa forma de disfrutar, esa maestría, esa concentración, esa sabiduría, ese temple, ese conocimiento, estaba haciendo que nuestro amigo se convirtiese en todo un gigante ante nuestras dilatadas pupilas.

Al final del día, el tamaño que había alcanzado era como poco descomunal, más alto que la cumbre de algunas montañas y la pescata conseguida tapaba las piedras de su alrededor. Con la llegada de los últimos rayos y al acercarse la hora de la retirada, no se cómo ni de qué manera, nuestro fascinante compañero volvió a su tamaño normal al recoger la caña. Mi boca no se cerraba, pero en cambio, una enorme sonrisa iluminaba su cara.

Prueba fotográfica de la existencia del
Gigante Pescador


Desde ese día soy sabedor de un poderoso secreto. Y es que entre nosotros habitan seres asombrosos llenos de magia y misterios, disfrazados de personas normales, pero con un poder más allá de todo sentido común, que cuando hacen eso para lo que han sido creados o que les aporta enorme felicidad, su verdadera naturaleza aflora mostrando su genuina imagen. Si sabemos mirar con los ojos adecuados, podremos apreciar que estamos rodeados de semidioses, magos, titanes, sabios, gigantes y demás seres maravillosos.

Aquí con Miguel...un amigo...un gigante...


Un saludo y buena pesca.